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22 abril 2017

MINIMALISMOS, LA SONRISA DE JOHN CAGE Parte III El máximo del mínimo, Steve Reich

MINIMALISMOS
LA SONRISA DE JOHN CAGE Parte III

El máximo del mínimo
Steve Reich
La regularidad del proceso aplicado en la pieza para percusión Drumming (1971) deja atrás la austeridad marcada de simbología y desfases de tiempo de sus primeras composiciones para cinta magnetofónica, como Come out o It`s gonna rain, en favor de un sonido orgánico y en movimiento.  
Por Jesús Gonzalo @noiself
Basado en secuencias repetitivas, hecho con percusiones pequeñas (panderetas percutidas con mazas, maracas y palmas, que un año después dan lugar a Clapping Music para dos ejecutantes) e influido por la música africana (Ghana), el discurso aquí ya se ha hecho colectivo. Al ser realizado por disciplinadísimos ejecutantes, el virtuosismo “social” que propone establece vínculos con un ritual que podemos encontrar en el gamelán balinés. Efectivamente, este fundamental periodo señala un trabajo con materiales básicos como la percusión y un abandono de la tecnología, con lo que consigue “humanizar” el mensaje.


“Entiendo que se me vincule con el minimalismo debido a algunas de mis primeras obras, hasta Drumming más o menos. Pero después de Music for 18 musicians he seguido otro camino"


Movimiento horizontal, Música para 18 músicos

La falta de jerarquía entre sonidos permitió a Reich acercarse a músicas no occidentales que él supo como nadie supo ensamblar en esta obra maestra que pone fin al minimalismo. “Entiendo que se me vincule con él debido a algunas de mis primeras obras, hasta Drumming más o menos. Pero después de Music for 18 musicians he seguido otro camino en el que utilizo un nuevo tipo de orquesta de cámara con voces, instrumentos de viento, percusión y cuerda y muchos cambios de armonía”. La disposición en escenario del grupo implica en sí misma una distribución simétrica y sistémica (ver imagen superior).


El fluir sin fin hacia ninguna parte se abre con Pulse, y desde ese momento todo el cuerpo sonoro, un engranaje perfectamente equilibrado, se mueve, avanza y respira progresivamente, intercambiando una articulación contrapuntística de imaginativos cruces y unísonos con apoyos rítmicos hechos de pulsos. El resultado ofrece la obra más gozosa y opulenta de Reich, situada por su popularidad entre su predecesora Music for mallet instruments voices and organ (74) y la contagiosa City Life (1995). 


“En el origen de la música está la religión”

Oración y ritmo, Tehillim


El engranaje regular en planos y gamas de timbres que veíamos en Drumming se sugieren al inicio de Tehillim (1981). La religión y hechos históricos relacionados con el judaísmo se inician en esta obra (a excepción de la voz de un predicador en It`s gonna rain, en alusión al Diluvio Universal) y se diseminan como temática a lo largo de su carrera (You are, de 2005, sería hija de ésta). Tras una serie de estancias en Israel durante los años setenta, Reich se reecuentra con la lengua hebrea y las Sagradas Escrituras. Guiado por el texto (tehillim en hebreo significa Libro de los Salmos), profundiza en la tradición de la salmodia buscando distintas asociaciones entre ritmo, lengua y canto.


Tras una serie de estancias en Israel durante los años setenta, Reich se reecuentra con la lengua hebrea. Guiado por los textos sagrados, profundiza en la tradición de la salmodia buscando distintas asociaciones entre ritmo, lengua y canto
La apertura tiene esa conexión con Drumming. En el segundo movimiento hay dos voces entonando la melodía inicial y luego se aplica un contrapunto y el tono asciende con alegría en alabanza. En el tercero apacigua la velocidad y entran, contrastando con cuerdas, marimbas y vibráfonos. Se inicia entonando “Halleluhu” y en su conclusión es “Hallelujah”. Las voces adoptan un esquema pregunta-respuesta: “Con bondad”, “Tú eres la bondad”. En el cuarto y último movimiento todos los instrumentos (cuerdas, percusión, vientos de madera, órgano, voces) intervienen recapitulando y pasando de tonal a sincopado, un tratamiento del gusto de un autor como Reich influido tanto por jazz como por Stravinsky. El resultado da un impulso cromático renovado a un sonido que, al tiempo, disfruta de un espíritu arcaico.

 Tren de vida, Different Trains
“Different Trains es al mismo tiempo una peripecia de mi niñez y una evocación de la deportación de judíos en trenes nazis”. Pieza escrita para el cuarteto Kronos y cinta magnetofónica, por su singular naturaleza electroacústica, por su disposición en tres actos (rompe el discurso horizontal de Music for 18 musicians), por su implicación autobiográfica (testimonios de los protagonistas y supervivientes del Holocausto) y por su original planteamiento de intersección de voces e instrumentos, Different Trains es una obra mayor del último siglo. Compuesto en 1988 este cuarteto da un paso más en la utilización de textos y material pregrabado, pero sobre todo resalta el uso de una respiración musical que funde voces, sonidos concretos e instrumentos de cuerda, “imitando literalmente la melodía del habla”.

“From New York to Los Angeles”, se repite una y otra vez como un eco cantarín. “From New York to Los Angeles”… anuncia Lawrence Davis, el revisor del tren que hacía ese trayecto entre 1939 y 1942 y a quien Reich pudo grabar con ochenta años para dar veracidad a la recreación documental. Los acentos humanos y los paisajes a través de la ventanilla alimentan la imaginación de un niño. Él es ese niño judío que viaja para encontrarse con sus padres separados de costa a costa. Iba acompañado de Virginia, su institutriz, cuya voz también queda registrada ya de anciana. 



Impulsados por la velocidad del tren, Mr. Davis señala el año: “Nineteen thirty nine”. Hay una intensidad positiva en America Before the war, la primera de las tres partes. El sonido de sirenas es subrayado por el violonchelo, el ritmo trepidante del tren se refuerza con los violines mientras los mensajes anuncian la siguiente parada: “Nineteen forty”. De repente, el tren parece haber tomado un destino más sombrío. El ritmo se hace más lento, las alegres sirenas del tren alargan su aullido penetrando en un contexto amenazador. Empieza Europe During the war.

“Estos viajes eran para mí algo romántico y emocionante, ahora no puedo dejar de pensar que en esa época, en Europa, yo iría en otro tipo de trenes” 

Son trenes diferentes los que llevan la imaginación de un niño de la infancia al Holocausto, de la paz a la guerra, de América a Europa, son trenes muy diferentes. La tragedia se cierne entre los pasajeros hacinados en esos trenes. Rachella, Paul y Rachel son testigos que prestan su voz al relato. En la tercera y última sección se recupera el tono animado y positivo de la primera. El final de la guerra reconcilia a europeos y americanos en After the war. Virginia dice ahora: “One of the fastest trains”. Mr Davis contesta: “but today, they`re all gone”. 

La imaginación sobrevive a la memoria. “Estos viajes eran para mí algo romántico y emocionante, ahora no puedo dejar de pensar que en esa época, en Europa, yo iría en otro tipo de trenes”. 

Versión revisada en texto e imagen del dossier del mismo nombre, incluido en el nº 323 de noviembre de 2016, para la revista Scherzo

+ STEVE REICH EN NOISELF (ecm RECORDINGS)





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