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01 marzo 2017

MAX RICHTER Solo Piano Music

MAX RICHTER
SOLO PIANO MUSIC
Jeroen van Veen piano. 
Julio de 2016. Brillant Classics 95390-CD

De vez en vez aparecen nombres en el mundo clásico-contemporáneo cuya presencia provoca una mezcla de contrariedad y deseo. Por un lado crean controversia sobre su solvencia artística, por otro se piensa que podrían funcionar como estímulo para la difusión y el mercado. La prestigiosa discográfica alemana de música clásica Deutsche Grammophon lo sabe bien, puesto que los está acogiendo en su catálogo (de Ritcher una serie con título tan elocuente como Sleep). Algunas de estas figuras proceden de Gran Bretaña, se manejan en los contornos de la música repetitiva, la electrónica de evasión o de remezclas (su versión "recompuesta" de las Cuatro Estaciones de Vivaldi) y coinciden en el terreno  cinematográfico. Si se fijan, un ejemplo sería Michael Nyman, aunque él y su generación estaban directamente influidos por el primer minimalismo de los 60 y 70 y estos autores se han formado en los 80: son post minimalistas.

Max Richter (1966) está de moda. Su música la escuchan públicos muy diversos que se deleitan con un sonido envolvente y delicado, hecho de patrones sencillos y repetitivos. No confundir con el colosal pianista Sviatoslav Richter. Sirva esta alusión para marcar distancia entre dos pianos y autores con tan respetable apellido. 


Sucinta, hedonista y sensiblera, su música para piano está más cerca de la envoltura complaciente de Ludovico Enaudi que de las gotas de poesía concentrada de Erik Satie


El Ritcher que nos ocupa, económico, hedonista, sensiblero, romántico sin drama, está más cerca de la atmósfera de un pianista-ambient como Harold Budd o la complacencia de Ludovico Enaudi que de la genialidad concentrada en poesía en una gota de agua de Erik Satie o incluso del sonido más esquivo y enigmático de Hans Otte. Se llega a esta conclusión antes de confirmar que ambos, Enaudi y él, fueron alumnos de Luciano Berio: el maestro  desmentido. 

The Blue of Notebooks es el lejano álbum de 2004 del que se seleccionan varios temas, coloreados y espaciosos en la lectura de Van Veen. Written on the Sky, en sus tres versiones gemelas, es la más afortunada de sus piezas para cine. Tema de arrebatado lirismo para orquesta de cuerdas, se tituló On the Nature of Daylight en la película de Martin Scorsese Shutter Island y ahora ha sido reescrita con ese título para Arrival, poderosa banda sonora donde Ritcher coincide con Jóhann Jóhannsson

Sensibilidad confortable.


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