INICIO

28 marzo 2016

WADADA LEO SMITH & VIJAY IYER- A cosmic rhythm with each stroke


VIJAY IYER / WADADA LEO SMITH

A Cosmic Rhythm With Each Stroke
Grabado en octubre de 2015
ECM 2016Distrijazz

La asociación plástica música-pintura viene de bastante lejos en la Historia del Arte y a menudo se ha circunscrito a la música clásica y contemporánea en un siglo como el XX donde el jazz ha ejercido de mediador entre las artes. Este proyecto la recupera formando un triángulo entre Wadada Leo Smith (quien ya se fijó en los cuadros de Markus Konttinen para The Great Lakes Suites en 2014), su antiguo discípulo y colaborador Vijay Iyer (perteneciente a una familia de procedencia india asentada en la costa Oeste de EEUU) y la pintora, no por casualidad, también india Nasreem Mohamedi (1937-1990). Una autora de la poco conocida escena abstracta hindú en femenino, que, curiosamente, estrenó hace bien poco una exposición monográfica en el Museo Reina Sofía de Madrid antes de ser trasladada esta primavera al Metropolitan de Nueva York, donde estos dos músicos presentaron luego este mismo trabajo.


Fíjense bien en la portada porque es uno de los cuadros de la pintora. Apreciarán una serie amplia de minúsculas líneas horizontales a las que suceden pequeños cambios que abren al mismo tiempo puntos de apreciación espacial que rompen la geometría cartesiana de la imagen. Se corresponde con la última etapa de la malograda artista, la de 1969-70, cuando le fue diagnosticada una enfermedad degenerativa neuromuscular. Como ven es una obra, aunque hoy se nos asemeje a un trabajo por ordenador, con esa de morfología minimalista y monocroma, muy evolucionada de Mondrian, abarcando del cubismo al constructivismo y la Bauhaus hasta llegar al llamado “arte programado”.

Mohamedi, la pintora, estudio en Londres. Es decir, aunque volvió a su patria y también a Pakistán, su formación es occidental, por eso apenas vemos elementos abigarrados y coloristas que se le presuponen a su cultura. No obstante, si miran el cuadro durante un momento apreciarán en esa red de líneas difusas y cambiantes un fenómeno parecido al efecto de la contemplación. Se trata de un sistema de figuras en sí mismo que trasciende sus límites y muta de forma casi imperceptible. Ahora intenten asociar esta pintura a música. Sistemas de color y sonido.


 Wadada Leo Smith trompeta
 Vijay Iyer piano y electrónica

Toda esta introducción sirve para explicar la propuesta de maestro y discípulo. Smith lleva justo desde que Mohamedi pintó estos cuadros (69-70), tras desvincularse poco a poco de la AACM, elaborando una forma de notación musical propia, muy parecida a lo que puede ser un sistema: “en un folio podrían caber 3 horas de música”, dicen quienes han estudiado con él. Le pasa a Smith algo parecido que a Anthony Braxton, otro pionero emancipado de la AACM con quien colaboró en los 70; tan sólo que, a titulo particular, uno diría que la música de Smith y la de sus discípulos y colaboradores, como Iyer, está bastante más viva y es menos museística y pretenciosa que la que hacen los de Braxton, como por ejemplo Mary Halvorson.

Este trabajo es un discurso a tres dotado de una coherencia plástica y una verdad expresiva sobrecogedoras. Hay silencio, hay espacios de meditación, hay fisuras y planos, sombras y luz

A cosmic rhythm with each stroke es de por sí un título lo suficientemente pictórico. También redunda en el efecto que establece lo más pequeño en lo universal. Es justo aquí donde vienen a nosotros la respiración amplia de dos autores que igual no están visibles como esas líneas, pero cuyo aliento se respira. John Coltrane y A Love supreme nos retrotraen al viaje trascendental sobre Africa y a la esencia del blues que dedicó Smith en solitario en Kulture Jazz (ECM 1993). Coltrane, en su respiración espiritual, siempre estuvo conectado con la India. También Don Cherry, acaso el mayor referente si de trompeta hablamos para Smith.

Una trompeta dibuja líneas alargadas, efusivas y rotas, las mismas que las de Nasreen Mohamedi, que se extienden en un espacio sin fin, como una oración en el desierto sostenida en un plano de silencio. Iyer actúa aquí más como un intermediador que facilita el espacio, que es el lienzo. Su construcción no sólo es cromática y envolvente, también lo es abstracta y fría, desprendiendo su particular red de lazos electrónicos que cuelgan y arropan la luz desprendida por su maestro.

Este trabajo es un discurso a tres dotado de una coherencia plástica y una verdad expresiva sobrecogedoras. Hay silencio, hay espacios de meditación, hay fisuras y planos, sombras y luz. Exigente y duro por momentos, como el cuadro pálido y minimal de Mohamedi, revela por contra una vía de acercamiento basada en la dimensión del silencio y del espacio como  fenómeno contemplativo.




22 marzo 2016

AVISHAI COHEN Into The Silence

Into The Silence
AVISHAI COHEN

Avishai Cohen: trompeta;  Yonathan Avishai: piano; Eric Revis: contrabajo; Nasheet Waits: batería ; Bill McHenry: saxo tenor

Nos confiaba en Barcelona el maestro italiano Enrico Rava aspectos de su carrera y señalaba algunas predilecciones sobre músicos actuales. Entre ellos se encuentra Avishai Cohen (Tel Aviv, 1978), joven con el que coincidió en el proyecto Tea for three que impulsó un tercer trompetista, Dave Douglas. En esa larga conversación, el histórico músico italiano también ofrecía su idea de la música que reniega de la melodía, se basa en la abstracción pura o en una actitud pretendidamente fría e intelectual. 

La pretensión de modernidad es una posición dialéctica que arrastra la Historia del Arte, tanto en la música como en la pintura. Pasado o futuro, disolución de principios o avance de la tradición, melodía o atonalidad, electrónica o acústica...Este trabajo destila modernidad desde referentes clásicos. Se aleja, al acercarse por vez primera al sello ECM de sus proyectos previos, como el enérgico y mitad de fusión eléctrica trío Triveni.



Elegante, sutil y suntuoso, el trompetista toma impulso en la atmósfera de Miles Davis y el mensaje poético de Enrico Rava para penetrar en los ángulos secretos de la melodía

Este trabajo desarrolla los cánones de belleza trasmitidos por grandes clásicos de la modernidad como Miles Davis y el propio Rava. Es ése el centro gravitacional de una expresión elegante y suntuosa del sonido, que adopta una articulación flexible y espaciada y sin tensiones entre composición e improvisación.  Desde Nueva York, y para un título definitorio como Into The Silence, el músico israelí se nutre de la belleza poética, ingrávida y también incisiva del italiano. Con la ayuda de un enfoque muy evolucionado del quinteto de Miles Davis de la segunda mitad de los 60, penetra en los ángulos secretos de la melodía desde los vértices instrumentales para extraer de ellos atmósfera.

Tonos apagados, dinámicas leves e interiorización lírica abren y anuncian el discurrir pausado que tendrá todo el disco (Live and death). La respiración impresionista (Satie en la introducción a piano de Dream like a child), las cadencias basculantes (vals en Quiescence), el sentir de frescura de directo, de una creación basada en el instante compartido y contemplativo (intensidad a lo Tomasz Stanko en Into the Silence), el tono baladístico davisiano teñido de blues y swing expansivo (Behind the broken glass)…Todo es melodía hecha aire.

Es en esa construcción basada en el detalle, en movimientos libres y fluidos en las partes pero atentos en crear intensidad colectiva lo que nos remite a los maestros y empujan la música y la obra hacia un territorio imperecedero y veraz. 

Grabado en julio de 2015 en Pernes-les-Fontaines, Francia. 
ECM-2016

 

21 marzo 2016

TRAVIS LAPLANTE & PETER EVANS Secret meeting

TRAVIS LAPLANTE &

PETER EVANS

Secret meeting


Evan Parker es maestro y pionero en el concepto que hoy tiene la improvisación libre. Derek Bailey el ideólogo que encauzó los modos de creación instantánea hacia un lenguaje deudor de Anton Webern y el posterior serial. Ambos británicos, ambos han hecho trascender el discurso aislado en la soledad del instrumento en experiencia colectiva, las partituras en construcciones hechas de señales y texturas, de densidad y tiempos.

TRAVIS LAPLANTE saxot tenor PETER EVANS trompeta

Situándonos en un terreno tan efímero con la creación instantánea, cabe plantearse si siendo como es una experiencia de sonido en un momento, se hace necesario un registro que inmortalice ese instante...

Laplante, del que ya hablamos de su cuarteto Battle Trance, un formato hecho de planos en rozamiento en suspensión en un enfoque identificado con las piezas numéricas de John Cage (Four por excelencia), es un saxofonista con predilección por un trazado tímbrico oblicuo y expansivo. Evans pasa por ser uno de los trompetistas e improvisadores con mayor talento de las últimas décadas. Es, como diría Agustí Fernández, que le conoce bien sobre el escenario, un compositor en tiempo real con una técnica prodigiosa que le permite pasar de un extremo al otro del arco cromático.

Situándonos en un terreno tan efímero con la creación instantánea, cabe plantearse si siendo como es una experiencia del sonido en un momento, un registro que inmortalice ese instante se hace necesario. Por otro, cabe plantearse si este diálogo abstracto y elíptico como las largas respiraciones de Evan Parker, de idas y vueltas sobre una idea que desaparece al nombrarla, es un mundo hecho para dos o para un público que no es testigo de esta transformación constante, caprichosa y, eso sí, genialoide.

.  


JON IRABAGON Inaction is an Action


JON IRABAGON
 Inaction is an Action
Jon Irabagon sopranino
Grabado en Chicago 29 de diciembre de 2014.
Irabbagast Records 005-2015


Irabagon  recupera ya desde este título polémico y una burda portada que es un triste bodegón con saxo, contraste entre naturalezas muertas, su ejercicio como agitador conceptual. Cuestión ya manifestada repetidas veces desde el grupo antes citado y sobre todo en su versión "al vacío" de MOPDTK

Peter Evans y Jon Irabagon son los cerebros de MOPDTK, músicos sobrados de talento y recursos técnicos para adaptarse a cualquier contexto, dentro de la calidez del jazz clásico (ganó el primer premio del prestigioso Monk Competition) o cerca de fría Música Contemporánea (Stokhausen). Son, además, dos personalidades incisivas respecto al Arte y aquéllas obras que marcan una antes o un después. En el difícil discurso en solitario ambos muestran solvencia e inconformismo. Los primeros destellos turbios del disco asemejan su planteamiento. 


El enfoque entre músico e instrumento supone un diálogo profundamente íntimo pero también acerado, exigente y en cierto modo dramático. Como ya hicieran Anthony Braxton en For alto (1970) y luego John Zorn en Locus solus (83), Irabagon se enfrenta a todas la posibilidades expresivas del soprano más difícil desde un planteamiento construido sobre  técnicas de emisión del sonido. Es decir, un trabajo basado más en texturas que notas naturales. Aunque las haya de manera evasiva en The Best kind of sad y algo en Ambiwinxtrous.

Antes de ser lo que conocemos como virtuosismo instrumental, Irabagon ofrece más bien una experiencia sobre fenómenos sonoros. Para ello convierte su instrumento en varios otros, algunos sugieren tesituras de otras culturas. Para ello usa las más diversas técnicas creando figuras o colores imposibles desde los multifónicos, los pianísimos, los sobreagudos y la fisicidad que desprende la desfiguración del aire.


Como cabía esperar, este desafío solista envía un mensaje completamente distinto a la ingenuidad de la portada. A lo largo de 8 temas añade elementos actuales sobre la ejecución a solo con el soprano que rejuvenecen el legado de maestros como Roscoe Mitchell (Solo concerts) o Steve Lacy (Sands).  

MOPDTK en directo & The Coimbra concert





18 marzo 2016

BILL FRISELL 65º ANIVERSARIO- discografía selecta



Bill Frisell 
Hombre bueno, perro feliz

Curiosa y risueña como él, la música de Bill Frisell es un mundo en sí mismo. Es campo abierto donde crecen muchas plantas distintas, es sofisticación sincera y tiene el color animado de una acuarela infantil. Llueva o haga sol, siempre sonríe. Por eso nos ha acompañado tanto tiempo. Estos son mis discos favoritos

Por Jesús Gonzalo @noiself


Aún hoy, con unos bien llevados 65 años, las giras de Frisell (18 de marzo, Baltimore) no dejan de causar asombro por el número de compromisos que reúne y la intensidad que tantos días seguidos supone. Y esto viene sucediendo durante décadas. Se da la circunstancia que ya hace mucho que no vive en Nueva York, sino en la costa noroeste, en Seattle, lo que lo aleja aún más de Europa como destino principal. Frisell es un autor influyente cuya relevancia ha trascendido desde la esfera del jazz del que partió (Berklee) para ser hoy un referente estético en la música popular de calidad.

Es por su inventiva y los recursos que maneja como músico lo que han hecho de él un creador determinante cuya vasta producción e influencia puede que, en principio, sea más evidente en un instrumento con tantos seguidores como la guitarra, pero también en algo inseparable en él como es la composición.



"Si existe alguien que hace algo asombroso cuando compone es Bill Frisell. Es su música, está todo ahí a la vista, pero luego cada uno dispone de libertad absoluta para hacerla crecer y llevarla entre todos a un lugar inesperado"
  John Zorn


Llama la atención el alcance que su personalidad ha tenido con el tiempo entre creadores de músicas muy distintas (rock, folk, blues, jazz, improvisación). Esta misma mañana se podía oír una de sus piezas (Probability cloud, de History & Mistery) como sintonía de un programa radiofónico de alcance estatal en España. Comparando sus inicios con sus trabajos más recientes descubrimos el avance y evolución que su personalidad creativa ha ido teniendo. 



Sus tres primeros trabajos se publicaron en un sello de gran prestigio pero de fuerte impronta en la construcción de un sonido que no era el suyo. Entre 1983 y 87 en ECM entregó In line, Rambler y Look out for hope, trabajos que hoy han pasado a un plano de interés basado en la búsqueda de un estilo. Casi 30 años después, Frisell ha publicado estos años otros tres que están en las antípodas de aquél sonido sombrío, y mucho más cerca, en cambio, del gran público o de su adolescencia, cuando seguía a los Beatles, una de sus tempranas influencias. 

Son estos trabajos recientes más optimistas y ligeros, aunque siempre lleven su sello de calidad: All We Are Saying (música de John Lennon), Guitar in the Space Age (la carrera espacial de los 60 desde la guitarra) y ahora We wish upon a star (música de cine, ver más abajo).


Entre medias, desde sus inicios a su obra más actual, selecciono los trabajos que más me han influido y a los que más atención y sensibilidad he dedicado. Es una suerte y un placer haberle conocido en persona, pero sobre todo que su música me haya acompañado todo este tiempo, con lluvia o con sol. 



Is that you? (1990) es un paso de autoafirmación que deja atrás el disco transitorio Before we were born después de abandonar ECM. Con producción del teclista y compositor Wayne Horvitz, compañero en el Naked City de Zorn, este disco se ve envuelto aún en las efervescencias de la Knitting Factory de los 80 y adopta un perfil experimental eléctrico que contrasta con un sonido acústico íntimo (clarinete, su primer instrumento, y banjo). Descubre la pieza clásica Rag y a Frisell de niño en la portada.




Where in the world? 1991

Have a little faith 1993


Where in the World? Recupera el grupo (Kermit Driscoll bajo, Joey Baron batería y el chelo de Hank Roberts) con el que se despedía de ECM en Look out for hope (con producción de Lee Townsend, no Manfred Eicher) y otra vez Horvitz en la producción, esta vez reinventando el sonido que definía Is that you?. Hay temas de mayor duración en un contexto de cámara electroacústico amplio y amalgamado en texturas. Con su mensaje algo sombrío, turbio e inconformista, es hoy uno de los trabajos que más merece ser escuchado.
  
Have a Little Faith da inico a su particular conquista del Oeste  (casi al mismo tiempo que lo hacía a través de la mirada de Buster Keaton) que luego le llevaría hasta This Land. Enciclopedia breve de la música popular norteamericana, reúne obras de autores  tan distintos como Bod Dylan, Aaron Copland o Madonna. En ella Frisell configura un grupo mixto popular-jazz-clásico (en cierto modo recuperado mucho después en History, Mistery) y un precedente narrativo en el orden de los temas que sugiere una "banda sonora".

Live 1991-95

Quartet 1996

Live es un fastuoso y vibrante directo a trío registrado en Sevilla en 1991, con Joey Baron a la batería y Kermit Driscoll al bajo eléctrico, dos de los músicos que consolidan el sonido inicial de los 90, acaso su mejor década creativa. En él se deja claro que a esta música se le queda corta cualquier etiqueta. En esos años se le vio en varias ocasiones por esa ciudad andaluza, una de ellas con John Zorn y la otra presentado con este mismo trío su música para películas de Buster Keaton (1995). Aquí se puede decir: ”Yo estuve allí”.

Quartet es un mundo de contrastes de color y luz sumamente sugestivo. Ya desde la reunión de estos instrumentos: trompeta, trombón, viola y guitarra. Es un viaje rural despojado y sumamente moderno. Un cuarteto atípico que tiene un color timbrico tan especial, una libertad interior de movimientos y unas melodías que te empujan a recorrer relieves sensitivos hechos de recuerdos y despedidas.

Frisell no ha dejado de sorprender nunca, desde sus inicios en ECM en los años 80 hasta su último disco con música de cine, que comentamos justo aquí... 

When you wish upon a star

2016-Disco recién publicado con música íntegramente dedicada a películas y bandas sonoras escritas por él y recogidas en trabajos suyos previos (Quartet y This Land) y de autores como Nino RotaBernard Hermann, Henri Mancini, Ennio Morricone o Elmer Berstein. Un terreno que no le es ajeno si recordamos, en 1990 incluía en Is that you? la versión de Días de vino y rosas, sus dos publicaciones sobre Buster Keaton, el proyecto The Great Flood pero,  también, por sus trabajos para películas de Gus Van Sant y series de Tv de Gary Larson. Cuenta con un grupo de corte jazz de cámara con  Eyvind Kang (viola), Thomas Morgan (contrabajo), Rudy Royston (batería) y la participación en la voz de Petra Haden, la hija del contrabajista, con la que ya había participado en un disco de standards junto a Paul Motian y Thomas Morgan. Trabajo en la línea de los tres últimos, asentado en un enfoque popular de canción y música de cámara. Como siempre en él, hay garantía de buen gusto y detalles inesperados.

Nashville 1997

Ghost town 2000

Nashville se aparta de un lenguaje jazzístico y se sitúa en uno renovado y decididamente country, con duraciones cortas, formato canción, con letras y voz. Con él abría un puente hacia el bluegrass sureño que desarrollaría más adelante en God Dog Happy Man. Una obra que supone una apertura de público. Country elegante y novedoso.

Ghost Town ofrece una vía introspectiva sin dejar de ser animada y visual. Todo un ejercicio discursivo y de recursos en solitario que revela la capacidad y originalidad técnica y constructiva de un guitarrista determinante en la modernidad. Una cita ineludible para la guitarra que cierra un siglo y abre el siguiente.

The Intercontinentals 2003

History, Mistery 2008

En The Intercontinentials caben músicos de muy diversas procedencias para establecer conexiones entre el terreno predilecto de Frisell, el Medio Oeste y el country-blues, con la música de Mali de Boubacar Traoré. Vinicius Cantuária, Jenny Scheinman y la percusión y voz malí de Sidiki Camara tuvieron una participación decisiva en la construcción de este blues transatlántico.


History, Mistery (2008) significa un centro acumulativo, como lo fue en su momento Have a Little faith, donde se concentran y subliman las últimas experiencias de una década en la que fundó el cuarteto de cuerdas (violín, viola, chelo y guitara) para 858 Richter. Un trabajo doble que recoge temas en directo y que sirve de caleidoscopio de la creación de Frisell en los 2000.


Colaboraciones destacadas


  • Motian/Lovano/Frisell (trio desde 1982 hasta fallecimiento de Motian)
  • Dúos: Fred Hersch, Elvis Costello, Jim Hall, Vinicius Cantuaria
  • John Zorn: Naked City y News for Lulu (Zorn, Frisell, George Lewis)
  • Kenny Wheeler, Dave Holland, Lee Konitz: Angel Song-ECM
  • Paul Motian on Broadway, con Charlie Haden, Joe Lovano, Lee Konitz
  • Paul Bley Quartet, con Paul Bley, Paul Motian y John Surman-ECM


Bill Frisell & me (1998)

Concierto en el que venía a presentar Good dog, Happy man. Como anécdota, se quedó el banjo de un músico en el aeropuerto. Era un instrumento básico para este proyecto y tuvieron que encontrar una guitarra pequeña que parecía la de un niño. Esta foto se hizo tras ese concierto. Le di copia en cd de dos programas de radio que le dediqué entonces.


+Noiself
Bill Frisell Quartet en directo
Bill Frisell- The Great Flood (Guimarâes jazz) 
Bill Frisell & Vinicius Cantuâria: lágrimas mexicanas

BILL FRISELL STORE- discografía disponible en varios formatos


17 marzo 2016

MAKAYA McCRAVEN In The Moment

MAKAYA McCRAVEN

IN THE MOMENT

Makaya McCraven - drums, beats, loops & overdubs, Matt Ulery - double bass & bass guitar, Marquis Hill - trumpet, Junius Paul - double bass & bass guitar Justefan - vibraphone, Jeff Parker - guitar , Joshua Abrams - double bass, De'Sean Jones - tenor saxophone ,Tony Barba - tenor saxophone & electronics 
International Anthem Recording  2015



En 1994 un trabajo como Red Hot + Cool Stolent Moments dejaba constancia para la posteridad de la madurez y diversidad que había adquirido una escena en la que el jazz y el hip hop construían juntos un sonido nuevo (Jazzmatazz, Us3). En realidad este hermanamiento, que no era nuevo en Nueva York, procedía de alianzas anteriores entre el jazz y la música popular del momento, como sucedió con el funk y el soul impulsados por el sello Blue Note (ver artículo jazz, música negra y cultura de masas). Con ese título de la prestigiosa y siempre moderna serie Red Hot, decíamos, se recogían los frutos maduros de un diálogo entre músicas urbanas que, en su versión londinense, también habían favorecido escenas desde el Acid Jazz antes de terminar la década de 1980.



La música de este joven valor de Chicago, que llega de gira por Europa con este proyecto, toma el relevo de las anteriores escenas trayéndolas hasta el presente en cuanto a producción y sonido. La apuesta de Makaya McCravenbaterista y Dj, facetas ambas reflejadas en este disco doble de manera separada, es totalmente instrumental (no es hip hop). La configuración del grupo (con la guitarra eléctrica de Jeff Parker, el contrabajo de Matt Ulery, los metales trompetas y saxos y sobre todo con la presencia definitva del vibráfono de Justefan) adopta un formato afín del que pusieron sobre el escenario a mitad de los 90 los neoyorquinos Groove Collective, con Bill Ware a la percusión. Distinto sería emparejar este sonido limpio, algo frío y cerebral pero expansivo y atrayente, con el mestizo y cantado de los Brooklyn Funk Essentials.  


Casi  48 horas en un directo improvisado grabadas en un solo local  durante 12 meses, en 28 citas distintas y remezcladas en 19 piezas de música de club

In the moment es justamente eso, producto de escenario y de una época. Estimulante y sofisticada, la propuesta de este baterista incide en la renovación del diálogo entre blues-jazz-hip hop-disco a través de modos y repetitivos o secuencias, empaste tímbrico en texturas y empuje improvisado restringido. Groove original elaborado con la solvencia que puede ofrecer un baterista de jazz y la alquimia sonora propia de un Dj. 


TOUR marzo 2016

March 17 - MONK CLUB, Roma (IT)
March 18 - DUC DES LOMBARDS, Paris (F)
March 18 - L'ENTRÉE DES ARTISTES PIGALLE, Paris (DJ set)
March 19 - RONNIE SCOTT'S JAZZ CLUB, London (UK)
March 20 - VRIJSTAAD O, Ostend (B)
March 22 - JAZZCLUB UNTERFAHRT, Munich (D)
March 23 - RATAPLAN VZW, Antwerp (B)
March 24 - PRINCE CHARLES, Berlin (D)
March 25 - BITTERZOET, Amsterdam (NL)
March 26 - TRANSITION FESTIVAL, TIVOLI VREDENBURG, Utrecht (NL)



CINE DOCUMENTAL-FINDING FELA, music is the weapon

FINDING FELA- MUSIC IS THE WEAPON

Este documental toma como punto de partida narrativo el musical de broadway que repasa en canciones la turbulenta vida del visionario músico nigeriano. Entre Nueva York y Lagos se muestra la trascendencia que su obra ha tenido tras su muerte por SIDA en 1997

Director: Alex Gibney
Música: Fela Kuti
Productores: Alex Gibney, Jack Gulick





En 1982 se realizó un documental titulado Music is the weapon en el que se repasaba las claves del surgimiento de una figura en Africa de la importancia social y musical como Fela Anipulapo Kuti. Era imposible completar lo que dio de sí su vida y su obra posteriores hasta los noventa, después de fundar el grupo Egipt 80 y serle diagnosticado la enfermedad por la que murió: el SIDA. Este documental, presentado en Sundace en 2014, recupera ese lema y se inspira en la revitalización del mito que desde Nueva York se llevó a cabo con el musical. 



Fela Anipulapo Kuti inmortal en su gesto revolucionario

Finding Fela resulta esclarecedor no sólo por la puesta en escena o el material documental extra que ofrece (imágenes, vídeo), quizá lo más interesante es que avanzar en su argumento cronológico de la vida del músico y activista en la medida en que lo hace el musical. Para ello, el equipo que dirige el reputado coreógrafo Bill T. Jones analiza cada uno de los focos de atención que marcan su biografía pero también la evolución de su música, a través de voces traídas de músicos como su baterista Tony Allen, mánagers, amigos e hijos como Femi y Seun Kuti.


Activista, líder social, luchador infatigable enfrentado al poder, entraba y salía de la cárcel a menudo

Fela nace en una influyente familia, bien formada (madre y padre fueron líderes anticoloniales e implantadores del inglés en la educación básica, respectivamente) y con una situación económica que permitía llevar a estudiar a los hijos a Londres, antigua metrópoli colonial. Allí fue Fela a estudiar medicina, auqnue nada hizo en los años de universidad. A él le interesaba el jazz de Miles Davis y John Coltrane. Intentó tocar al trompeta como lo hacía Dizzy Gillespie con openosos resultados. En 1969 se va a los Estados Unidos, allí entra en contacto con la cantante Sandra Iszadore, que le introduce en los ambientes musicales de los Angeles y en la personalidad de Malcom X. Es durante su estancia en Los Angeles donde empieza a construir la idea de un ritmo nuevo, una mezcla en el estilo high life (de gusto colonial y mestizaje cubano) y el funk de su admirado James Brown (sus músicos luego le visitarían en Lagos).

Coreografía de Bill T. Jones y música de Fela en directo. El grupo neoyorquino Antibalas la interpreta en el musical

El musical usa como decorado una recreación de The Shrine, amplio local  en el barrio de Lagos (Nigeria) que era la fábrica de ideas musical y sociológica de Fela y su enorme grupo de seguidores. El documental recorre junto al musical los centros temáticos que definen al mito. La consolidación de su sonido con el primer grupo Africa 70. La disolución por temas económicos del mismo, con Tony Allen como líder del motín, tras el decisivo recital que tuvo lugar en Berlín en 1978. Por otro, están presentes las continuas complicaciones que sus arengas contra el poder (civil-militar) le acarreaban a su comunidad y a sí mismo, y que tendrá como punto trágico la muerte de la madre de Fela tras ser brutalmente desalojada su casa. 


Tras el fallecimiento de su madre, provocado por el ataque militar a su casa, en el carácter de Fela produce un cambio significativo, arreciando de manera en su enfrentamiento  con un poder militar que estaba acuartelado al final de su misma calle. Por otro, su comportamiento sufre también un giro hacia algo oscuro y seudo místico, al tiempo que hace puública su ajetreada vida "matrimonial" con 27 mujeres en íntima poligamia.


Fela, las mujeres y la poligamia: ¿machismo o visión particular de la tradición africana?


"Fela podría haber vivido aquí, en Nueva York, o en Londres, en cambio eligió vivir en su tierra enfrentado al poder político-militar que tanto dolor le causó" Bill T. Jones director y coreógrafo del musical

La incorporación de una segunda generación de músicos a su grupo que cuenta con alguno de sus hijos en Egipt 80, un disciplinada y amplia formación que ofreció la música y el sonido más evolucionado y profundo de Fela en largos desarrollos que llevaban al trance colectivo. Su inmersión en dudosas creencias animistas, el mundo del espíritu africano y ritos zombies (llamó zombie a los militares en su disco del mismo nombre). Y por último, su aire de grandeza política (decía que iba a ser presindente de Nigeria) unido a un contagio por SIDA del que se creía inmune.


"En el musical `Fela´ mostramos su lado encantador y también su lado oscuro. Era valiente y peligroso" Bill T. Jones 

Una oportunidad revitaliza y colorista, sobre el escenario y en documental, de uno de los músicos, con Bob Marley o John Coltrane, más influyentes de la música popular del siglo XX y XXI. 



El musical se escenifica en un espacio inspirado en The Shrine, el multitudinario local en el que todos los días de la semana, con distintas temas monográficos, Fela Kuti y sus grupos tocaban o ensayaban. En La foto de arriba su hijo, también protagonista del film, Femi Kuti. Abajo el musical.