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23 julio 2016

JAN GARBAREK Historia de un sonido


  JAN GARBAREK

Constructor de la personalidad de un sello imprescindible en las músicas contemporáneas como ECM, desde que fuera invitado por su fundador Manfred Eicher para su debut en Afric Pepperbird, la prolífica e inquieta obra del saxofonista noruego se ha nutrido de múltiples experiencias culturales y de la inmersión en la suya propia, para alcanzar orillas poco transitadas por un músico de jazz


Jan Garbarek y Manfred Eicher en los 70 en el Talent estudio de Oslo

Desde 1967, Garbarek desarrolla un lenguaje abierto al diálogo y a la improvisación que conjuga las personalidades del free-jazz-folk de John Coltrane y Don Cherry y la inclusión de un folclore propio conectado con el de la India. A estos elementos se suma una visión de la música clásica que vincula a Grieg y Kancheli. Todo ello da lugar a un campo explorativo sobradamente fértil para la construcción de una obra que es referente de la música contemporánea sin etiquetas.

Todas esas aventuras musicales que aquí recogemos, iniciadas en 1966 al lado del magisterio de George Russell, padre intelectual de la Tercera Corriente, se fueron construyendo y ampliando en ECM, haciéndose nítidas en cada encuentro en las primeras décadas de los 70 y 80 y difuminándose, desde mediados los 90, en un éter de estilo que hoy es eco del pasado. 



Esta imprescindible guía de escucha de Jan Garbarek (4 de marzo de 1947) forma parte de una producción que cuenta con más de 40 trabajos a su nombre e incontables colaboraciones. Subraya también esta selección la trascendencia de un músico que para quien esto suscribe fue durante años referente indiscutible de descubrimiento y gozo, de espíritu libre. Quizá por ello él siempre dijo que su motivación creativa antes que deberse a la curiosidad se debía a algo espiritual: el vínculo con Coltrane sigue vivo. 
“Fuego en el hielo”: sobre Garbarek ha recaído durante décadas el peso de los estereotipos fáciles basados en la idea del norte, el frío y la identidad del jazz noruego en contraste con el ardor que desprende su saxo
Fundación del jazz escandinavo 

"Cuando las estrellas estadounidenses del jazz venían a Noruega le solían hacer entrevistas en la radio. A finales de los 60, Don Cherry se interesó por el folk de nuestra región y quiso escuchar a cantantes tradicionales. Cuando contactamos con él, un día que tocamos juntos, pidió incorporar a nuestro grupo a un cantante. Nosotros, claro está, sabíamos de la escena folk noruega, salíamos a tomar cervezas con ellos y todo eso, pero jamás se nos hubiera pasado por la cabeza meter folk en medio de la música que hacíamos. Arild, Jon, Terje y yo le estaremos siempre agradecidos por ello" Jan Garbarek

En Noruega, los veinteañeros Jan Garbarek, Terje Rypdal, Jon Christensen y Aril Andersen eran considerados poco menos que incendiarios, 4 visionarios que estaban poniendo el jazz escandinavo patas arriba. Su atrevimiento y descarada suficiencia técnica estaba poniendo la escena nórdica en órbita tomando como referencias el avant-garde jazz de finales de los 60 y una relectura expansiva de la intensidad del free y el rock, que nacía de los paisajes naturales aislados y de una respiración introspectiva.

Cuando Garbarek entra en el estudio a grabar Afric Pepperbird con 23 años (disco publicado el 1 de enero de 1971 que tiene de precedente Esoteric Circle en 1969) ya disponía de todos los recursos como instrumentista. Fueron años de aprendizaje intensos, en los que un sonido post-Coltrane servía de lanzadera a unos jóvenes músicos que querían ir más allá uniendo free-jazz con rock y libre improvisación. Este sonido del grupo cambió totalmente de rumbo al incorporar el lirismo introspectivo del piano de Bobo Stenson en Sart.


1970
1971

1973

1976

Siendo músicos jovencísimos, Bobo Stenson y Jan Garbarek habían consolidado una alianza en cuarteto desde comienzos de los 70 que no sólo señalaban senderos para el nuevo jazz nórdico sino también del posterior europeo. Su fórmula en cuarteto, tomando de referente el histórico de Coltrane (evidente en el tema Desireless contenido en Witchi-Tai-To), unía el paroxismo de tenores post Coltrane como Albert Ayler, la visión de Don Cherry pero también la construcción más fluida y menos enfática del quinteto de Miles Davis.

Dansere ya incorporaba con gran fluidez espacios de libertad improvisatoria, música clásica y folclore escandinavos con la tensión y empuje de un conjunto jazzístico. Temas como Skrik & Hyl (saxo y contrabajo con arco, emitiendo gritos agudos a dos voces y casi rozando sus líneas, establecen un formidable canto nómada sacado del folclore ancestral) o Svevende ponen de manifiesto un giro hacia la tradición del folclore escandinavo sin retorno.

El cuarteto que mantuvieron Stenson y Garbarek en los 70 era conocido en todas partes de Noruega, de la más remotas y aisladas a las más urbanas. Tocaron mucho en directo y construyeron en muy poco tiempo una fórmula irresistible. Pese al tiempo transcurrido, constituye una fuente inagotable de inspiración, libertad creativa e identidad sobre el folclore propio para cualquier grupo europeo. 


Alianzas que hacen historia

1979/2012


Para cuando se publica Dansere en 1976, del cuarteto de Garbarek y Stenson, la nueva y rutilante alianza con Keith Jarrett en Belonging ha salido en octubre de 1974. La disolución del cuarteto americano de Jarrett, con Paul Motian, Charlie Haden y Dewey Redman, posibilitó un traslado como plantilla a un contexto que, como decimos, ECM venía posibilitando en su "idea del norte". Este intercambio dejó a Bobo Stenson sin grupo.



Relevado en su instrumento por la estrella indiscutible del sello tras el éxito del Köln Concert, el nuevo grupo de Jarrett mantendría un vínculo muy fuerte con lo ya expuesto, y aunque Jarrett aportaba su estilo y composiciones, dando énfasis melódico y poli-rítmico e impulsando formas libres de imrpovisación, podría decirse que fue él quien se adaptó a este contexto "nórdico" y no al revés.

El repertorio lo componen melodías sencillas, agradables al oído y de inmediata implicación emotiva las que se inspiran en una inaudita, hasta entonces, articulación basada en el folklore noruego por Garbarek y el blues-folk de creciente interés por la música popular latinoamericana (My song es un esperanzado espejo de  los tiempos convulsos que vive ese continente) por parte de Jarrett. Desde una perspectiva actual, esta música, como el mismo Köln Concert, podría ser entendida como “pop” .


Dejaron joyas como la citada My SongPersonal Mountains o éste Sleeper, disco doble recogido de directos de 1979 y publicado en 2012 .



1981/2012


Garbarek estaba dentro del cuarteto de Jarrett cuando este grupo empieza a funcionar. Su sonido se va despegando de un estilo propiamente jazzístico hacia una enunciación basada en el folclore, que toma impulso en el propio escandinavo y se extiende como discurso a través de sus colaboraciones en el sello, entre ellas con Ralph Towner en el destacado Dis (1976). Si Gismonti volvió a Brasil desde París para tocar la guitarra y encontrarse a sí mismo, Garbarek explora melodías con acervo noruego en su inmersión tradicional a través también de la flauta, de la que adopta matices de color e intensidad en el saxo soprano. Haden ve el folclore desde una posición intelectual con la LMO, leyendo con soltura e inventiva colectivas las canciones de la Guerra Civil Española y el cancionero revolucionario cubano.

En estos datos hay dos elementos subyacentes que resultan esenciales para entender este encuentro: música de inspiración latinoamericana y guitarra. Esto lo encontramos ya en una cita previa, más enfocada sobre una música panorámica y coral en Sol Do Medio Dia (1977).


Este trabajo en directo completa el legado contenido en esas dos joyas de estudio que son Magico y Folk Songs, grabaciones muy cercanas en el tiempo, realizadas entre el verano y el otoño de 1979

Música clásica, improvisación y folclore, dotada de gran respiración melódica, son los pilares de este trío. Egberto Gismonti, continuador del mensaje de Heitor Villalobos, es quien más escritura aporta. Su dualidad como instrumentista dota de dos perfiles distintos a este disco, preferible, a nuestro entender, es el guitarrístico por el sonido y la técnica de piano que aplica a las guitarras

Folclore imaginario con un mensaje que llega hasta hoy sin oponer apenas resistencia al pasado.


1994

Garbarek siempre se sintió atraído por el folclore, tanto noruego como oriental. Eicher, por su parte, insistía en descubrir “nuevas formas” en la música antigua añadiendo instrumentistas de la escena improvisada en contextos barrocos. Al fenómeno inusitado de superventas de la Tercera Sinfonía de Henry Gorécki le siguió esta fórmula imaginada por Eicher a través de un viaje en coche por las solitarias tierras volcánicas de Islandia, mientras escuchaba a Cristrobal de Morales

Se trata de hacer música coral para 5 voces pero una de ellas se recrea improvisando. Arcos góticos ascienden apoyados columnas sobre las que florecen los capiteles que salen del saxo de Garbarek. El matiz profano y el religioso de piezas de hace siglos se transforman en contemporaneidad.


Este proyecto ha seguido en activo hasta la disolución del cuarteto de voces británico en 2014. Ha publicado tres discos y el primero de ellos, Officium, "del que yo pensaba que como mucho tendría un promedio medio de ventas", dijo Garbarek, ha sido el segundo disco más vendido de ECM después del Köln Concert.

Viaje al Norte

Con el tiempo, Garbarek se alejó de las escalas jazzisticas de Coltrane y del sonido "clásico" de saxofón incorporando modos (era una construcción modal la que usaba) del folclore, a los que añadió flautas y técnicas que favorecían el monólogo (delays y overdubbing), profusamente usado en ECM, un sello de clara demarcación acústica e interesado en la improvisación solista y la amplitud de espacios. Lo realmente significativo es que ese alejamiento del jazz se nutre de una imagen introspectiva de su propia tradición musical noruega (sería el caso de Rosenfole) y por otro de un aperturismo dialogante con la India.



Eventyr cuenta con la guitarra eléctrica de John Abercrombie y las percusiones de Naná Vasconcelos. Supone, ante esa inusual y vibrante combinación de instrumentos, una cita señalada. Pese a la disparidad, el camino señalado apunta claramente hacia el norte. Abre el paso a una obra mayor como Legend of the Seven Dreams, que con su sonido antiguo y rural sabiamente actualizado por teclados y las percusiones metálicas de Vasconcelos describen la espaciosidad de los paisajes e introduce la inmersión en Runas vikingas medievales y cantos del pueblo Sami que trae Ronsenfole

Garbarek hizo de productor y como multiinstrumentista (saxos, teclados, percusiones) en un cancionero típico que interpretaba la cantante folk noruega Agnes Buen Garnas. Los arreglos efectuados a estas melodías respetaban las esencias originales y la interpretación vocal, aunque el decorado instrumental fuera otro. Rosensfole ha definido durante décadas -y aún hoy- producciones con cantantes femeninas en la unión de folk y grupo instrumental típico o de jazz más improvisación (Agram, de Lena Willemark y Ale Möller), pero también de música antigua.




















1981

1988

1989

1990

Estos trabajos de marcado perfil noruego y ligados entre sí por hilos no evidentes (quizá Vasconcelos sería el vínculo), definen la producción más personal de Garbarek en los 80. I took up the runes tiene su germen vez en la autenticidad y desnudez de Legend of the seven dreams, a su vez ligado a Eventyr, compendio maravilloso, abierto y restringido en las duraciones, de improvisación y folk ancestral. Obra absolutamente moderna también por su respiración medieval con incorporación del sonido de clave en teclados (Voy cantandoBrother wind).

Con cambios en cada puesto, compartiendo funciones y reduciendo el número de participantes, esta es la plantilla instrumental que de un modo u otro mantiene desde 1990, fecha de publicación de uno de los proyectos decisivos en su carrera, fin de una etapa que arrastra el legado de los 70 y 80 e inicio de otra que llega hasta hoy: I took up the runes

Jan Garbarek - tenor saxophone, soprano saxophone
Rainer Brüninghaus - piano
Eberhard Weber - bass
Nana Vasconcelos - percussion
Manu Katché - drums
Bugge Wesseltoft - synthesizer



La incuestionable personalidad  de Jan Garbarek, su inimitable sonido, punzante o matizado hasta el silencio, circular y elevado hasta el cielo, su apertura a canales de expresión más allá del jazz y una obra trascendental con la que se entienden otras muchas músicas, hacen oportuno este reencuentro

Viaje a Oriente


El 26 de noviembre de 1984, en el local Sob`s (Sounds of Brasil) de Nueva York, tiene lugar el concierto de un grupo llamado The Collective integrado por Naná Vasconcelos, el violinista L.Shankar, la percusión de Trilok Gurtu y la cantante Caroline Morgan. El percusionista brasileño era colaborador de Garbarek desde hacía años, habiendo coincidido por vez primera en Sol do Meio Dia de Gismonti en el 77. Dos meses antes, en septiembre del 84, se graba Song for everyone, que comienza con el arrebatador Paper Nut, un tema híbrido de música indostaní con percusión de tablas y tecnología de cajas de ritmos de la época. Los solos de Garbarek, tanto en este comienzo como en el no menos liberador Making Music, que abre el disco del mismo nombre, son antológicos.

Si se buscan se encuentran sorprendentes vínculos (indoeuropeos) entre la música tradicional noruega respecto a otras tan alejadas como la de la India. En esa búsqueda realizó discos de enorme influencia para lo que ya se conocía a mediados de la década de 1980 como "world music", término vinculado al que acuño Don Cherry muchos antes: "multikulti". 

Song for everyone (L.Shankar-Trilok Gurtu-Zakir Hussain) y Making Music (Zakir Hussain-Hariprasad Chaurasia, John McLaughlin), éste más dentro de un enfoque de música clásica india sobre todo por la flauta, fueron trabajos marcados por una línea de producción típica de los 80, aunque estaban adelantados a su época. Algo que no se había visto en el sello excepto por los excepcionales trabajos de Collin Walcott y los tres de Codona.

Años más tarde llegaría  un título que resume el encuentro entre tradiciones musicales y culturales muy alejadas: Noruega y Paquistán. Ragas & Sagas cuenta con los maestros Ustad-Fateh Ali Khan a la voz y Ustad Shaukat Hussain a las tablas, entre otros instrumentos paquistanís y la batería siempre hábil y contagiosa de Manú Katché.



1985
1987


1992
1994


Por su parte, Madar intenta afianzar el reciente desembarco del laudista tunecino Anouar Brahem en ECM con un conjunto básico magrebí. Aquí se concitan el mundo sufí y el  de los vientos del noruego, ambos tendentes a una mirada introspectiva y espiritual. Pese a no resultar demasiado redondo el encuentro, Madar sienta las bases para una de las obras más recordadas en el intercambio entre músicas occidentales y orientales: Thimar (1998) con Brahem, Dave Holland y Jonh Surman


" Hace tiempo que trabajo en conceptos de producción de estudio. Al final siempre tengo que añadir mi saxofón, pero puede que algún día no lo haga... "

Búsqueda de un sonido panorámico

Fiel a una búsqueda sin retorno, su obra ha emprendido caminos inciertos que se deslizan en estos últimos 20 años desde el anodino Visible World (1996). Este trabajo tiene dos antecedentes en los 90: Twelve Moons y Rites. Los criterios formales jazzísticos (“el jazz es una abstracción en sí misma”) se han diluido definitivamente en favor de una improvisación aplicada a las raíces folclóricas, cualesquiera que sean éstas, aunque siempre teniendo como espejo cultural a Noruega.


Twelve Moons es una secuela ampliada y light de I took up the runes. Esa línea consanguínea la hacen posible veteranos compañeros como Rainer Brüninghaus, Eberhard Weber y en la posición de percusión-batería Naná Vasconcelos/Marilyn Mazur/Manú Katche/Trilok Gurtu, núcleo, antes dicho, que ya se configura hasta hoy como básico 

1993
1998

En Rites, disco doble con un pie en el pasado y otro en lo que ofrecerá, hay temas nuevos, revisiones, homenajes y rescate de tesoros musicales. Tras colaborar con Giya Kancheli en Night prayers, entra en contacto con Jansug Kakhidze, de quien incluye la sentida y hermosa The moon over Mtatsminda . El homenaje para Don Cherry llega con una maravilla de sencillez  en un tema que escribió para Codona. En Malinye, Cherry es como si hubiera escuchado las voces de los pobres del planeta.  

Pero el agotamiento creativo ya aparece claramente en Rites cuando incluye revisiones de temas suyos como So mild the wind, so meek the water, del disco en solitario All those born with wings (1987) o It`s Ok to listen to the gray voice (1985), de la grabación del mismo título.


Presente de un sonido en directo


2009

Jan Garbarek (st, ss), Rainer Brüninghaus (p, tecl), (b), Yuri Daniel (elec.b), Manu Katché (bat) 
Octubre de 2007, Dresde, Alemania. ECM


En Dresden, recuperado cierto pulso jazzístico en directo y llevando a viejos colaboradores como Rainer BrüninghausManu Katché (o Trilok Gurtu) y el bajista eléctrico brasileño Yuri Daniel (en la posición de Eberhard Weber, que se retiró por enfermedad), Garbarek echa la vista atrás para revisar el sonido con el que hizo posible algunos de los mejores trabajos antes expuestos (a partir de I took up the runes)


La incuestionable personalidad de Garbarek sigue presente. Aunque insista en llamar “Grupo” y no “Cuarteto” a esta veterana formación para desligarse de connotaciones jazzísticas, se hace difícil conseguir resultados distintos o mejores que aquéllos que dejó. Cuando cuenta con los mismos recursos instrumentales y preserva el pasado, su intención resulta testamental.

Fotos Garbarek principales: Guri Dahl

ECM Records distribuido en España y Portugal por Distrijazz





















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