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26 julio 2016

HAMASYAN-HENRIKSEN-AARSET-BANG Atmosphères

Tigran Hamasyan – piano
Arve Henriksen – trumpet
Eivind Aarset – guitar
Jan Bang – sampling and live electronics
Grabado en junio de 2014 en Lugano. ECM Records 2016


La primera vez que el sonido frondoso, de gran pulsión y trenzado rítmico del pianista armenio Tigran Hamasyan llegó hasta nosotros fue con el disco Red Hail. Grabado en California en 2008, ilustrado por una desafortunada portada, la música que contenía era un vigoroso y abigarrado cóctel de rock, folclore autóctono y veloces y líricas frases yuxtapuestas de voz e instrumentos. En resumen, un sonido potente y de fusión que parecía ir en paralelo al virtuoso trabajo de autores de su generación como Rudresh Mahanthappa

El siguiente tardó en llegar. En 2015 Lyus i Luso (luz de luz) ofrecía una visión completamente distinta y suponía su aterrizaje en ECM dentro de sus New Series. Había sobradas razones para ubicarlo allí, pues se trataba de reinterpretar música sacra armenia de autores separados siglos entre sí (la iglesia armenia es una de las más antiguas del catolicismo). El interés de Manfred Eicher en esa región viene de  lejos y se refleja, por ejemplo, en las densas y depresivas publicaciones de Tigran Mansurian, y ya antes lo había puesto de manifiesto enviando a su más versátil y sólido embajador, Jan Garbarek, a participar de la música de los compositores georgianos Giya Kancheli y Jansug Kakhidze. En ese trabajo de debut para ECM New Series, Hamasyan improvisa sobre modos no jazzísticos apoyado por los tejidos vocales del coro de la capital de Armenia, Yeveran. 


Armenia y Noruega 
Hamaysan ha pasado del soplo de aire fresco enérgico, lírico y recargado de sus inicios a la liviandad de unos clichés de producción de ECM desfasados y absorbentes 

Una vez dentro de ECM llegar a la escena noruega no es difícil. Como decimos, hay precedentes de este sonido en planos atmosféricos entre los que sobrevuelan melodías de raíz folclórica realizados por Jan Garbarek en los 80 o ya a finales de los 90, aún más cerca de lo que significa esta producción, por Nils Petter Molvær. Entonces Garbarek usaba delays que prolongaban su voz, ahora la tecnología ejerce una modificación en tiempo real sobre la difusión del sonido.

La fusión con nuevas herramientas electrónicas en el jazz escandinavo tuvo su momento álgido con la publicación de trabajos como el Khmer del trompetista antes citado o los que publicaron Bugge Wesseltoft y uno de los aquí convocados, Eivind Aarset, ambos en el sello Jazzland Records. Las últimas obras en las que han intervenido músicos de esta escena para este sello han sido ejercicios frustrados por incorporar tecnología a fundamentos acústicos con impregnación de sonidos étnicos: Michel Benita este mismo año en River Silver Jon Hassell en el decepcionante Last Night the Moon Came Dropping its Clothes in the Street de 2009.


Se abusa de las capas de sonido para enmascarar la profundidad de un planteamiento melódico rico en matices tradicionales, aunque siempre apesadumbrado y aquí diluido entre "atmósferas de presión"

Atmosphères es un título sugestivo poco original, y eso mismo sucede a lo largo y ancho de un disco doble en el que sólo del segundo se pueden extraer algunos instantes de cierta trascendencia musical y de interacción de conjunto. La obra de Ligeti del mismo título escrita en los 60 del siglo pasado tuvo -y tiene aún hoy- más fundamento sobre la construcción de masas de sonido. Sobre todo cuando dejamos de por medio toda la ingente -y banal- creación que el ambient de Brian Eno ha inspirado. Justamente aquí entramos en conflicto. El coro que acompaña a Hamasyan en su disco sobre música sacra armenia genera más vida que toda la tecnología que respira este trabajo artificialmente (pero sobre todo de manera desfasada pese a su pulcritud). 

Se abusa de las capas de sonido para enmascarar la profundidad de un planteamiento melódico rico en matices tradicionales aunque siempre apesadumbrado y, aquí, diluido entre "atmósferas de presión". El tocar percusivamente el piano sobre las cuerdas para cubrir registros graves y crear figuras rítmicas, es decir, para introducir materia en la antimateria, no basta. Tampoco por más que las figuras agudas de la sinuosa trompeta intente trazar (los citados Jon HassellNils Petter Molvær anidan en Henriksen) senderos en la espesura. La música transcurre sin captar la atención y, por su puesto, sin llegar a rozar la emoción.

Hamaysan viaja a Noruega y se lleva a Komitas, el referente compositivo de Armenia del gusto de ECM. El pianista consiente en el tratamiento y participa de este subproducto vaporoso y efímero. El soplo de aire fresco enérgico, lírico y recargado de sus inicios cede paso a la liviandad de unos clichés de producción de ECM desfasados y absorbentes.  

ECM Records distribuido en España y Portugal por Distrijazz




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