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01 septiembre 2015

ALEJANDRO ROJAS-MARCOS-Trip tracks


TRIP TRACKS
Alejandro Rojas-Marcos (piano).
 Grabado en varias sesiones en 2014.

"Todos tenemos páginas en blanco"
 Earle Brown


Huellas de viaje es un título muy apropiado para este trabajo de Alejandro Rojas-Marcos, pianista, improvisador y músico relacionado con las artes escénicas, entre otros, como músico de la compañía del reputado coreógrafo Israel Galvan. La palabra tracks permite ir más allá de un acto "de pasado" para reflejar la decisión del acto creativo, pues indica un sendero, una vía de por dónde se ha realizado el viaje. La vía es la creación libre, la improvisación; la huella es el instante irrepetible. Pero toda huella significa una elección, y esa ha sido compilar diversos momentos. Incluso si se quiere eludir toda racionalidad en una intención "libre" y "en blanco", esa mano organizativa que agrupo y coloca los distintos temas ya implica "componer" sobre un lienzo de sonidos. 

Esta idea la tiene muy presente Agustí Fernández en sus trabajos en solitario. El improvisador y también pianista mallorquín, uno de los músicos predilectos de este blog, fue el instigador de este proyecto. Dos personalidades convergen en esta caja de Pandora y cajón de sastre que es la improvisación libre, ambos provenientes del mundo de la música clásica, de la contemporánea post-Darmstadt y del teatro musical, aunque más ligado a la herencia del jazz y la figura de Cecil Taylor en el caso de Fernández.

Trip tracks es un muestrario de sensaciones que se alejan del intelecto para abandonarse al acto. Rojas-Marcos ha recogido sus páginas en blanco en senderos de acción con distintos destinos y parajes



Hay, al menos, dos métodos posibles de afrontar la improvisación sin red. Uno es expansivo y el otro es el del compositor instantáneo. El primero va haciendo camino al andar. El segundo trabaja sobre la forma y una organización que se ejecuta de manera no consciente. Se diría que, siendo fiel al título, Rojas-Marcos opta por la primera, dejando la del compositor para el final, cuando organiza el material. 

Llegados a este punto de disolución de esquemas y estilos, nos encontramos ante un planteamiento más cercano al arte sonoro y a procedimientos de la música electrónica que a otra corriente. El resto es la alta capacidad del músico-improvisador para dialogar con su instrumento. Una interpretación basada en técnicas por las cuales el músico se funde con su herramienta.

La exposición de temas, pese a ese ámbito de creación expansiva que decíamos, es concentrada y llena de contrastes. No hay largos desarrollos, cuestión que se ajusta a un viaje hecho de paradas breves, de ocasiones hurtadas al tiempo durante las giras con el Israel Galván. En ellas el músico despliega todo su potencial expresivo extraído del sonido orgánico y no sólo natural del piano, a través del juego combinado de técnicas expansivas que trabajan sobre timbres y texturas antes que sobre ritmos o melodías. Son gestos esculturales y miniaturistas que se suspenden, concentran y alargan como entes propios no aislados. El resultado, hecho de piezas que evitan la tensión espasmódica para centrarse en el timbre, no es fragmentado sino diverso, conformando un catálogo de "impresiones" en toda su dimensión percusiva interna. Una actitud conectada con la herencia de Xenakis.

Trip tracks es un muestrario de sensaciones que se alejan del intelecto para abandonarse al acto. Rojas-Marcos ha recogido sus páginas en blanco en senderos de acción con distintos destinos y parajes.

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