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08 mayo 2015

DANIEL CANO QUINTET-Don`t Touch The Blues

DANIEL CANO QUINTET
DON`T TOUCH THE BLUE
Daniel Cano (trompeta),
Pedro Cortejosa (saxo tenor),
Wilfred Wilde (guitarra),
Paco Charlin (contrabajo),
Jesús Pazos (batería). 
Daniel Cano se subió a tocar con Harris Eisenstadt en el café jazz Naima una tarde que no fue cualquiera. Le tenía justo delante, al lado de Pedro Cortejosa, aquí presente en este proyecto. Tiempo más tarde, el baterista canadiense me recordaría que le gustó mucho cómo tocaba. El trompetista, antes afincando en Sevilla, asiduo de clubes londinenses, colaborador del popular grupo O sister! y del guitarrista Carlos Bermudo, antiguo miembro del sexteto de los Lakuntza Brothers, ofrece en Don`t touch the blues un trabajo sólido y sugestivo en el que  la densidad de ideas y la claridad en la exposición hacen posible un jazz tradicional y moderno.

Si en la primera parte ya habíamos trazado un mapa de sonidos lo suficientemente amplio y diverso, en esta segunda, con dos títulos de este mismo sello, nos acercaremos a un jazz perfectamente pertrechado en su lenguaje propio, en su tradición y su apertura. En algún punto entre los años 50 del hard bop y la exposición fluida basada en intensidades de mediados de los 60 del quinteto de Miles Davis o los grupos de Tom Harrell, músico que continuó en esa demarcación, habría que situar estilísticamente, y en el presente, a esta música. El arrebatador inicio tiempos rápidos de bob y cruce de solos de Sin Trom dan paso a Changes, estupenda y moderna pieza de expresión aditiva y creciente en intensidad. 

Suceden cosas y estar atento se hace necesario en una música que se disfruta en cada una de las 9 piezas. Digamos que trompeta y saxo llevan las líneas de diálogo cruzado principales, hay mucho juego de conjunto. En ¿Tu siempre tienes que ser el mismo? y también en la citada Plutón el fraseo alargado combinado en unísonos de saxo y trompeta,  ibujan líneas en suspensión, suman la pegada groove de Jesús Pazos, la guitarra funky de Wilfred Wilde y el volumen fibroso del bajo de Paco Charlin. El soberbio solo de trompeta en el blues que titula el disco, la versión elusiva y hermosa de Chelsea Bridge que endereza Cortejosa con su solo y continua Cano en relevo. Monk distraído en la contagiosa y compleja la vez Buenordías. Batería y bajo abren Sannae sonidos envolventes y sonido funky. Precioso tema que antecede a un final intenso con especias de folk viajero que sugieren, en cuarteto sin guitarra, el punzante emparejamiento judaico de Dave Douglas y John Zorn en Masada para Canción Carpiana... 

El color y los tonos azulados !que no los toquen!…Uno tras otro aparecen  detalles de sobrado buen gusto y talento. Jazz gozoso y sin aditivos extras, un sugestivo y actualizado viaje por la memoria viva de la mejor Blue Note.



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