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21 mayo 2015

CAETANO VELOSO Tropicália 2, Circulâdo Vivo, Fina Estampa Ao Vivo + Verdad Tropical


CAETANO VELOSO e GILBERTO GIL-




CAETANO VELOSO 
-Tropicalia 2-
WEA- WARNER MUSIC BRASIL 1993

Ambos lideraron el tropicalismo, movimiento musical que echó a andar en Sô Paulo en octubre de 1967 y que fusionaba la innovación refinada de Joâo Gilberto y la bossa nova con el rock anglosajón, la sicodelia y Carmen Miranda, el buen gusto y lo kitsch.

Bahia fue su base de operaciones, donde se unieron Gal Costa, Tom Zé y Os Mutantes. El movimiento tomó forma con el disco colectivo de 1968 Tropicália ou Panis et Circensis. Durante la dictadura militar, Caetano y Gil se exiliaron en Londres, donde grabaron dos discos hasta su regreso a Brasil en 1972.

En 1993 publicaron Tropicália 2, que sirvió para celebrar el 25º aniversario del Tropilalismo. En él se expresaba el mismo principio unificador, transgresor en su momento a finales de los 60, que concitaba rebeldía y tradición para dar como resultado una propuesta original y moderna.

Tropicalia 2 se abre con Haiti, un tema ya legendario que concita todo estos elementos de innovación y música tradicional a través de unas letras de denuncia. El disco tiene presente las percusiones, como principio de unión a la africanitud bahiana, pero también las cuerdas (Jaques Morelembaum) y al pop-rock de Jimi Hendrix en Wait until tomorrow, recordando su exilio en Londres. Para pasar luego a la delicadeza y suavidad de una bossa titulada no por casualidad Tradiçao o el también clásico Desde que o samba é samba. Incluso hay una pieza de collage sonoro experimental titulada Rap popcreto y un homenaje a otro de sus referentes, Dadá

Es decir, 25 años después se actualizan los principios inspirados, se sofistica el sonido y la producción pero se reivindica la fundación del Tropicalismo.



Verdad Tropical 
Caetano Veloso
Salamandra
La meteorología de los trópicos es fundamentalmente inestable. Por tanto, hablar de una  “verdad tropical” implica por necesidad una paradoja, un juego frondoso y cómplice con el deseo. Este libro recopila testimonios, anécdotas y reflexiones de los años jóvenes y comprometidos del autor (los 60 y 70), llegando cronológicamente hasta finales de los ochenta en Nueva York donde conecta con David Byrne y Arto LindsayCultura, vida, círculos artísticos y política son los centros temáticos que, con precisión lingüística y densidad de ideas, el autor-protagonista hace suyos. Brasil, una realidad histórica que rivaliza con Estados Unidos.

 “Brasil es el otro gigante de América, el otro crisol de razas y culturas, el otro paraíso prometido. El Otro. El doble, la sombra, el negativo de la gran aventura americana”. Cultura de masas: “Si hubiese dependido de mí, ni Elvis Presley ni Marilyn Monroe habrían llegado a ser estrellas”. Pese haber sido un revulsivo de su propia música, mucho más de un tiempo a esta parte, el rock, dice, “me parece poco original”; aunque siempre reconoció la influencia de los Beatles y los Rolling Stones en el Tropicalismo. Su desmarque le hace decantarse por la vieja música brasileña, cubana y argentina, el jazz: “Me gustaban Sinatra y Nat Cole, aunque prefería a Louis Armstrong, Chet Baker, Monk, Miles y Ray Charles”.

Sobre la música de su país, puro sincretismo de razas, géneros e instrumentos, reflexiona largamente para descubrir que son tres los pilares que cimientan la música popular brasileña y una la revelación para sí: Pixinguinha (representa a la música popular negra), Villa-Lobos (exaltación amazónica y nacionalismo) y Tom Jobim (a la vez popular y clásico). La revelación, Joâo Gilberto. “La bossa nova nos arrebató, nos llevó a revisar nuestro gusto, nuestro acervo y, lo que es más importante, nuestras posibilidades”. Y la dictadura... Liderar el movimiento tropicalista, a finales de los 60, junto a Gilberto Gil, le conduciría, primero, a la cárcel y, luego, al destierro londinense. “La idea del canibalismo cultural se ajustaba de maravilla a los tropicalistas: Godard y Carmen Miranda, los poetas concretos y el modernismo brasileño, Jimi Hendrix y Joâo Gilberto, el Cinema Nuevo y los nacionalistas”. 

Una mente de pensamiento agudo. Una voz inquieta, personal y crítica.



CAETANO VELOSO -CIRCULADÔ VIVO-
POLYGRAM 1992

Generosa demostración, en contenido y en ideas, de un concierto del que quedó registro en disco y en vídeo, culminación del proyecto y sonido del trabajo Circuladô, que se grabó en Nueva York con un producción de ideas avanzadas.

Excelente acompañamiento instrumental encabezado por el imaginativo y certero Jaques Morelembaum, un chelista con un protagonismo nada discreto en esta década, que se amolda con suficiencia apabullante a un repertorio inagotable en su variedad. 

Caetano también se reserva unos esperadísimos espacios íntimos con su guitarra, además de compartir un tango a dúo con Morelembaum. Circuladô vivo – primero de la trilogía de conciertos editados en estos diez años- es un documento sonoro riquísimo en su variedad formal, en ritmos, melodías, músicas y mensajes.

Se subliman clásicos que van desde Jobim y Vinicius (Chega de saudade), Gardel (Mano a mano), Bob Dylan (Jokerman), Djavan (turbadora la versión de Oceano), Ary Barroso (Quando eu pensa na Bahia) o el mismo Michael Jackson en un impresionante medley (black or white -americanos) a temas del presente compuestos por Caetano (ItapuâCirculado de Fulò,recogidos en el Circuladô de estudio) y de un esplendoroso pasado (Voce e lindaSampa...). 


Vayan  a escucharlo o verlo en ese escenario rupestre.

CAETANO VELOSO -FINA ESTAMPA AO VIVO- 
VERVE WORLD 1995

El gran mural con inspiración indígena del mejicano Diego Rivera, que sirve de marco para este concierto que tuvo lugar en el Metropolitan de Rio, en Septiembre del 95, ilustra doblemente el concepto y las fuentes culturales que Caetano ha elegido para desarrollar en toda su plenitud el trabajo anterior, Fina Estampa. Como ya hiciera en su espléndido Circulado Vivo, el de Santo Amaro se acompaña nuevamente del maravilloso chelista y extraordinario músico Jaques Morelembaum y de gran parte de la base rítmica que participó en su anterior proyecto en directo; además se refuerza el contenido musical con una orquesta de cuerda cuyos fantásticos arreglos –como ya ocurriera en el Fina Estampa de estudio- corren a cargo de Morelembaum.

En total 17 canciones, en su mayor parte tonadas latinoamericanas de toda la vida, que Caetano escuchó en su infancia y que reinterpreta de la forma en la que sólo él puede hacerlo. Aparecen Contigo en la distanciaLa BarcaVete de míAy amor... todas ellas muy recomendables para los que quieran sumergirse en una melancólica escucha tras una pérdida amorosa, para los desengañados, o simplemente para disfrutar de esas viejas canciones de amor intemporales. En el repertorio brasileño destacan la magnífica versión de Haiti (más rica en matices que la contenida en Tropicalia 2, junto a Gilberto Gil),Voce Esteve (de Joâo Gilberto), Labios que beijeiCançao de amor y repite Itapua (ya recogida en los dos "Circulados"). 

Hermoso mosaico de un continente y una lengua, donde las canciones más emotivas son aquellas en las que Caetano canta acompañado sólo por su guitarra. Un regalo latinoamericano.





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