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05 septiembre 2014

JULIÁN SÁNCHEZ NEW QUARTET




JULIÁN SÁNCHEZ NEW QUARTET

Julián Sánchez (trompeta), Marco Mezquida (piano), 
Bori Albero (contrabajo), Ivo Sans (batería).
 Grabado en Granada, 7 y 8 de febrero de 2014. Whatabout Music

Julián Sánchez, uno de los talentos más activos del jazz español, partió de Granada para poder sacar el máximo rendimiento a la llamada de la música. Se fue a Barcelona y este nuevo cuarteto es una muestra más de los vasos comunicantes que mantiene con la creación de dicha ciudad y en concreto la que parte de la ESMUC. Presentado en el VI Bahía Jazz Festival de El Puerto de Santa María, este grupo regresa para dejar constancia en estudio de una creación que sigue creciendo.


Sánchez ha tocado, y lo sigue haciendo en contadas ocasiones, con el cuadro flamenco de Miguel Poveda y también con Agustí Fernández… ¿Contrastes o coherencia entre tradición y modernidad?  Para quien pueda seguirle de cerca la pista, y pudimos hacerlo este verano en apenas una semana, se le pueden encontrar en citas que van de lo popular a lo exclusivo, en las que cohabitan lenguajes y proyectos muy diversos (flamenco con el citado cantaor, copla carnavelesca con La Canalla, ritmos afrocubanos con Tumbando a Monk, jazz de distintas épocas junto a Ernesto Aurignac o libre improvisación), aunque en mayor medida se le identifique creativamente en ámbitos avanzados junto al Free Art Ensemble (dos trabajos publicados con Agustí Fernández), la réplica histórica del formato seminal del free jazz en Sindicato Ornette y el más que interesante cuarteto Pandora de Ramón Prats.


Estamos con este cuarteto ante el más melódico y personal de sus proyectos, prueba de ello son las baladas que se reparten en él. Su construcción, prefijada en una escritura propia, se basa, no obstante, en la fluidez y la creación instantánea del colectivo. Otro factor llamativo es que los espacios solistas, dejando las introducciones de la trompeta, aparecen sin apenas anunciarse. Unos breves motivos iniciales van creciendo y estirándose desprendiendo intensidad melódica.

Viaje al Oeste  abre el disco y perfila su singularidad. Es una pieza larga en la que se aprecian tres partes. Vemos originales afinidades con la obra de Ornette Coleman como ideario melódico al comienzo, del Keith Jarrett “nórdico” como síntesis para canalizar motivos bluesy y empuje rítmico hábilmente tejidos por Mezquida. Aniram es un palíndromo que esconde un nombre propio femenino. Su trompeta perfila y se adentra en solitario haciendo de un sentido motivo melódico un gesto suspendido en un decorado  otoñal cuando es arropada por el trío. Este clima se recupera dos cortes más tarde en Origen. En ambos, y por vez primera, vemos en Sánchez una expresión que lo acerca al sonido del trompetista polaco Tomasz Stanko, alguien capaz de poner verbo a lo evanescente y brillo al calor de su pasado free.

En medio Camino y Relojes blandos. La estela del Stanko, más desafiante y encendida en la presentación, parece asomarse en el vibrante, retador y también impresionista Camino, tema concentrado que recapitula su motivo y deja espacio aislado al pianismo de Mezquida. Relojes blandos es una disertación daliniana, antes cubista que surrealista, tiene un aspecto abierto y sin nudo en el que late un corazón melódico.


En contraste anímico, desenfadado pero elegante, como todo en este trabajo, Vámonos que nos vamos nos devuelve el pulso animado de los tanguillos de Cádiz, la jovialidad de sus calles y la brisa del océano sostienen este nada desgastado encuentro con el flamenco. El disco se cierra con Corazón al Sur, una invitación al recogimiento melancólico con destellos de felicidad que en esta ocasión nos acerca al ese gran fabulador que es Enrico Rava en un paisaje indeterminado entre el sentir italiano y el argentino.

La amplitud “orquestal” tiene al piano como principal protagonista. Marco Mezquida abre una plataforma de color y estructura al sonido y las ideas del andaluz. Prodigio de digitación e invención permanente, empuje de ideas constantes en primer y segundos planos, su juego arquitectónico y ornamental queda perfectamente arropado por Bori Albero, con la profundidad y el nervio dialécticos de Charlie Haden, y los planos de clima y geometría de Sans.

La apertura de espacios y la extensión de motivos, en una creación que se nutre de la improvisación colectiva, conducen la música por terrenos inesperados Un viaje al interior a la melodía desde un prisma personal que sintetiza, quizá de manera no consciente, la esencia de los autores citados. 

www.juliansanchezmusic.com 


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