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15 abril 2014

RAMON PRATS QUARTET-Pandora

PANDORA
Ramon Prats Quartet
Sandrine Robiliard (chelo), Julián Sánchez (tp), Martín Leiton (b),
Ramon Prats (bat). 
Grabado en el Festival de Igualada, 29 de junio de 2013. Autoeditado


Tema con variación y el mundo abierto e íntimamente relacionado de Ornette Coleman serían las claves que definen este sorprendente y gratificante trabajo de Ramon Prats a cuarteto con violonchelo. El músico de Banyoles (Dúo Duot, Sindicato Ornette, Agustí Fernández) nos ofrece aquí una sesión tomada en concierto que se muestra como suite en cinco movimientos. Todos ellos adoptan distinta apertura inicial bajo un mismo signo enigmático y repetitivo, acaso un motivo unificador, que es iniciado por los distintos elementos del grupo dos a dos y luego completado de manera aditiva. 

Fórmula que, en cierto modo, ya había sido explorada por Sindicato Ornette (con Ernesto Aurignac al alto) y que aquí muta totalmente en sonido y compostura al incorporar un chelo. Pero el resultado condicionado por la incorporación de cuerdas -el maestro Ornette gustaba de escribir para secciones de cuerdas y de  incorporar su violín desde finales de los años 60- no sólo se debe al violonchelo que, por cierto, no arrastra el enfoque al género de “cámara” sino que se integra a la perfección en una exposición vertebrada, que no acotada, por el jazz libre. 

Su inventiva une belleza, funcionalidad y geometría, todo ello desde una admirable naturalidad que imprime, además de movimiento, color tímbrico

Sin duda, lo verdaderamente llamativo de Pandora es la construcción y la fluidez en la que la discurre, crece en intensidad o se apacigua esta música, para refugiarse en oasis cercanos al silencio. La escritura de Prats está dentro de la composición actual, apenas se pone en marcha con unos precisos apuntes y una idea clara de cómo insuflar vida a esas figuras que se desarrollan con señalizaciones espaciales. Es ahí donde vemos aplicado el modelo “tema con variación”, pues esa forma bosquejada adquiere una dimensión expansiva con la creación colectiva, como si el motivo principal se estirara poco a poco cambiando en cada tema su presencia pero no su esencia, creando un efecto de déjà vu en flujo continuo.

El equilibrio entre voces es encomiable. Robiliard al chelo y Leiton al contrabajo jamás se pisan, cada uno adopta una posición que favorece la expresión y la cimentación. Sánchez está soberbio, su discurso es más de acentos y volumen, subrayados y brillos compartidos con los platos, sin restar protagonismo a las cuerdas. Prats da un recital de percusión contemporánea desde el big bang con mazas inicial... Su inventiva une belleza, funcionalidad y geometría, todo ello, insistimos, desde una admirable naturalidad que imprime, además de movimiento, color tímbrico.


Construcción en elipsis, avance orgánico, intensidad melódica, rítmica y de texturas, como si lo escrito fuera figurado, Ramón Prats nos abre su particular caja de Pandora.


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