INICIO

27 abril 2013

CRAIG TABORN TRIO- Chants

 
CRAIG TABORN TRIO
Chants
Craig Taborn (p), Thomas Morgan (b), Gerald Cleaver (bat)  
Nueva York, junio de 2012 
ECM



Al cruzar la barrera de vanguardia, el creador puede buscar el camino más corto, el sendero ya trazado o la estela de su propio arte como acto de reafirmación. No hay que mirar atrás, sólo lo que se va a tocar mañana. Pero, ¿dónde empieza la vanguardia? Es de suponer que en esa frontera de sorpresa permanente que los aficionados y unos cuantos sellos discográficos se encargan de delimitar. Una línea exigente y, muchas veces, frustrante.






Su llegada a ECM ha sido un revulsivo tanto para el sello como para la carrera del músico, pues le ha posibilitado, sin prisas, un marco de creación estable sólido y con perspectiva en el que en apenas 4 años ha publicado dos trabajos con sus nombre y seis como colaborador




Perspectiva y escuchas espaciadas se hacían necesarias para calibrar Avenging Angel y se podría decir lo mismo de este trabajo. La perplejidad que causaba las intervenciones de Taborn con David Binney, Chris Lightcap, Tim Berne, Michael Formanek, Roscoe Mitchell y un largo etcétera ha cambiado de signo. Ya no se trata de la genialidad que despierta ese toque caudaloso e instintivo de ideas nuevas que son una síntesis de la modernidad del mejor piano del siglo XX. No, desde su desembarco en ECM, Taborn mide, y se nota, cada una de las ideas que quiere expresar. Lo milagroso del asunto es que lo sigue haciendo, al mismo tiempo que renueva su mensaje, de manera fluida, sin que opere premeditación alguna.



Se escuchan en Chants espacios que se recrean en cadencias repetitivas y trémolos que podrían recordarnos a Jarrett. Pero son otros, y el oyente entiende que la vanguardia ha cambiado de lugar
Se diría que Chants, título no carente de cierta religiosidad, como Avenging Angeldispone al oyente a la anunciación de un mensaje que es difícil de completar de forma inmediata. Con ello Taborn se sitúa fuera de los artificios, fuera de eso que decíamos de acumular pasajes de un camino ya trazado. Prescinde de los lastres de la mala vanguardia, que al menos son dos: complacencia y especulación.

La degustación melódica articulada en líneas cruzadas de complejidad y originalidad inverosímil y cautivadora, el uso de tiempos sostenidos (el pedal recubre el fraseo sin difuminar el perfil para emanar clima), la repetición de motivos en unísonos que son redondeados por una percusión envolvente,  cuerdas emancipadas que encuentran su propio sendero mientras deja construir las bóvedas a los otros dos instrumentos, una refinación tímbrica que se corporeiza tanto en los tonos más sombríos y apagados como en los más refulgentes y una interacción de conjunto que no se ve mermada por la elocuencia y seguridad del piano, son balanzas que se apuntan sabiendo de antemano que no sirven para desvelar lo que emerge en cada escucha.



Sorprende comprobar que poco de lo aquí expresado parece tener relación con el último disco de Farmers by nature (Out Of This World`s Distorsions, AUM Fidelity 2011), en el que participaban dos de los tres convocados: Taborn y Cleaver. Allí se construía un sonido que crecía y se expandía desde la materia, desde la tradición del free jazz que perseguía algo ancestral y moderno desde la comunión colectiva. Cambia Willam Parker por Thomas Morgan -último bajista preferido de Paul Motian- y el escenario parece otro. Una revelación.







No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada