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04 octubre 2012

EGBERTO GISMONTI-Saudaçôes

EGBERTO GISMONTI
Los rostros del folclore

La música del brasileño siempre se ha situado en un punto intermedio entre la música culta y la  esencia autóctona ya sea amazónica o urbana del samba, con propensión hacia formas improvisadas en sus trabajos de los 70 y 80 para ECM. Esa evocación folclórica del estilo se construye sobre piezas originales y no esconde la trascendental herencia del compositor Heitor Villa-Lobos y sus estudios para guitarra. Un autor situado en los nacionalismos musicales tardios de la primera mitad del siglo XX que construye un nuevo mapa de sonidos partiendo de los académico para nutrirse del folclore autóctono. 

Pero en la escritura del brasileño nacido en Carmo, pueblo situado no muy alejado de Río, además del rico juego melódico-rítmico sobre tema con variación, se produce una revelación espontánea de su acervo cultural, ya sea para formatos grandes como para otros más pequeños, ya sea incluso si toca el piano (su primer instrumento académico) como la guitarra (autodidacta). Como suite o rapsodia, el mensaje del autor –siempre despierto y alegre como la mirada de un niño– adopta una apariencia improvisada en la que la refinación clásica-contemporánea conecta con el paisaje cotidiano desde una espontaneidad que rezuma vitalidad.



Grabadas en el Teatro Amadeo Roldán de La Habana en agosto de 2006, de ese modo descriptivo de lo cotidiano se formulan Sertôes Veredas, siete piezas incluidas en el primer disco. Su narrativa y un discurrir en forma de suite casi fotográfica, con orquesta de cámara pero sin instrumento solista, nos recuerda dos obras señaladas del autor y publicadas  en ECM: el cuarteto Infância en la también suite Natura festa do interior en Musica de Sobrevivenciâ y los arreglos orquestales elaboados para Meeting Point.

La elección en esta suite del conjunto cubano Camerana Rameu dirigido por Zenaida Romeu (ya antes colaboró con otro director-guitarrista cubano, Leo Brawuer) resulta perfecta para alcanzar, con la complicidad femenina de sus componentes, la expresión de color y ritmo mestizo que une tradición europea y americana.

El segundo disco, grabado esta vez en Río de Janeiro en abril y mayo de 2007, se consagra a la interpretación del instrumento brasileño –insistiendo en el hecho culto y popular – por excelencia: la guitarra. Para ello, acompañado de su hijo Alexandre, se recogen piezas incluidas en algunos de sus discos más celebrados, como Dança dos Escravos, Zig, Zag, Lundú, Palhaço o Carmen

El nuevo trabajo de Gismonti (último a su nombre para ECM, 2009) en 14 años nos trae el estreno de piezas de cámara (una contenida en el lejano Saudades de Vasconcelos) inspiradas en la exuberancia racial de Brasil y la compenetración solista a dúo de guitarras para diversas canciones. Un disco sin sorpresas donde el músico realiza una lectura sobre sí mismo y sobre una idea, quizá ya un recuerdo, de una tierra.




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