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03 julio 2012

FORMA ANTIQVA- Las Cuatro Estaciones



LAS CUATRO ESTACIONES 


Le Quattro Stagioni 

 The Four Seasons

Il Cimento dell’Armonia e dell’Inventione
The Contest between Harmony and Invention

Aitor Hevia- Theo Bleckmann- Uri Caine- Aarón Zapico



Es la obra más célebre de un repertorio como el de Vivaldi (1678-1741) que aún hoy sigue creciendo con nuevos descubrimientos documentales y en interés por ser una pieza clave entre dos genios como Bach y Händel, cuyas producciones están sobradamente catalogadas e interpretadas. Dicho lo cual, la importancia de esta edición de W&W despierta el interés de cualquier aficionado curioso, contando con la presencia de Theo Bleckmann y Uri Caine, aunque a priori sea mucho más golosa para los pertenecientes al mundo clásico. 

Dos serían los puntos fuertes de esta producción, además de configurar su estructura discursiva. En el primero de ellos la ejecución que realiza el conjunto instrumental especializado en este periodo Forma Antiqva, registro en directo desde el Festival de Música y Danza de Granada en julio de 2011. La otra, distribuida a lo largo del disco en varios interludios, estaría la lectura alegórica que tanto la voz de Theo Bleckmann como los teclados de Uri Caine realizan. 

Así, el apasionamiento se vuelve visceral y lo que antes eran arpegios ornamentales ahora son ataques violentos, pletóricos tanto en la impregnación del advenimiento como en la degustación de su discurrir


Lo interesante de la convivencia de ambos mensajes (uno acústico y el otro con frondosidad electrónica) es la presencia de la Naturaleza y su metamorfosis estacional con acentos apasionados. La versión de Aitor Hevia - primer violín- y los hermanos Zapico -Aarón como director musical y clavicinista-  parte de un criterio historicista en cuanto al sonido pero se diría que contemporáneo en su interpretación. El descubrimiento de una música tan familiar para el oído como esta famosa pieza se produce al ceder a la Naturaleza un protagonismo basado en su poder al desnudo. 


                                             Hermanos Zapico, Pablo, Aaron y Daniel

Así, el apasionamiento se vuelve visceral y lo que antes eran arpegios ornamentales ahora son ataques violentos, pletóricos tanto en la impregnación del advenimiento como en la degustación de su discurrir. El carácter melodramático y teatral inherente a un autor postmonteverdiano se funde con el paisaje al paso de las estaciones. Pero si esa dramaturgia se acentúa con una agresividad que ensucia los perfiles y se recrea en unos silencios inusualmente largos, la ornamentación emerge en espacios de improvisación que las partituras barrocas encierran en sí mismas. 

El contraste es la clave en este disco, como lo es entre el invierno y la primavera. La mano embellecedora del hombre queda así matizada por un elemento contemplativo y se diría que ajeno. Las epifanías afloran con los espacios de Bleckmann/Caine, segmentos de extraña exuberancia, de una naturaleza que ha cambiado su color. Se sienten como miradas indiscretas que desafían con su presencia el discurrir vivaldiano. Esos detalles alegóricos, lo son también algunos instrumentos de Forma Antiqva, impulsan la evocación de imágenes, redundando en la fórmula audiofilms que produce este sello. 

Todo resuena alrededor.





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